Cirugías Faciales
Rinoplastia Ultrasónica
La rinoplastia ultrasónica es una técnica avanzada y mínimamente invasiva para la corrección y mejora de la nariz. A diferencia de la rinoplastia tradicional, utiliza tecnología de ultrasonido para esculpir los huesos nasales con mayor precisión, reduciendo los riesgos asociados y mejorando los resultados estéticos.
Ventajas del procedimiento

Mayor precisión en el esculpido nasal
Gracias al uso de ultrasonido, se trabaja de forma precisa sobre los huesos sin dañar tejidos circundantes.

Menor inflamación y hematomas
Al no usar martillo ni cincel, se reduce significativamente el trauma, permitiendo una recuperación más rápida y cómoda.

Resultados naturales y simétricos
El control total sobre el modelado óseo permite lograr un perfil nasal más armónico y adaptado al rostro del paciente.

Menos riesgos y complicaciones
Minimiza la posibilidad de fracturas incontroladas, irregularidades óseas y lesiones internas comunes en técnicas tradicionales.
Nuestros resultados
Antes y después
Paso a Paso del Procedimiento
Paso 1

Valoración prequirúrgica y planificación
Se realiza un análisis facial completo y se establecen los objetivos estéticos y funcionales. Se determina si el paciente es candidato para esta técnica.
Paso 2

Procedimiento quirúrgico con ultrasonido
Con el paciente bajo anestesia, se utiliza un dispositivo ultrasónico especializado para moldear los huesos nasales con precisión, evitando dañar tejidos blandos.
Paso 3

Recuperación rápida y controlada
Al ser menos invasiva, la inflamación y los hematomas son mínimos. Se coloca un yeso o férula nasal por unos días, y el paciente puede volver a sus actividades en pocas semanas.

Cuidados Pre – Post Quirúrgicos de Rinoplastia Ultrasónica
Antes del procedimiento
Evita medicamentos anticoagulantes, aspirina, alcohol y tabaco al menos 1 semana antes. Realiza los exámenes prequirúrgicos que indique tu cirujano. Informa si tienes problemas respiratorios previos.
Después del procedimiento
Evita golpes en la nariz, exposición al sol y actividad física intensa durante las primeras semanas. Dormir con la cabeza elevada ayuda a disminuir la inflamación. Asiste a tus controles postoperatorios puntualmente.
